Del pregón de la Semana Santa de Sevilla del año 1991, pronunciado por José María Rubio Rubio.
"Y toda Sevilla parece como inflamada de un alborear purísimo y sobrenatural cuando la Candelaria, entre mil destellos de pureza,
aparece meciendo su hermosura en el altar del Triunfo de la Gracia.
Hay un resplandor celeste
y una lumbre azul y blanca
y un firmamento de estrellas
en los patios del Alcázar.
Los ruiseñores despiertos,
las fuentes ensimismadas
han acallado el lamento
de su manantial de plata
y en su vertical figura
las palmeras empinadas
asoman por las almenas
el asombro de sus palmas.
¿Quién va encendiendo la noche
de esa luz transfigurada?
¿Qué luna de Martes Santo
prendió en esa Candelaria?
¡Ay quién pudiera Señora
ser esa noche fragancia
clavel humilde en tu palio
sollozo de cera blanca!
¡Ay quién pudiera Señora
desalmenar las murallas
y sentir en mi cintura
el abrazo de tus andas!
¡Carcelero del Alcázar,
abre las puertas del Cielo,
que pasa la Candelaria!"
Anochece el Martes Santo
Anochece el Martes Santo en los Jardines de Murillo
entre capirotes blancos revolotean los pajarillos.
La luna te esta mirando entre aromas de jazmines
mientras que tu te recreas ¡Candelaria! en los jardines.
Y la voz del capataz que anima a sus costaleros
sueñan con poder llevarte de los jardines hasta el cielo.
Resuenan tus bambalinas bajo una luna encendía,
se derrite lentamente las velas de tu candelería.
Y la calle San José es un rosario de plegarias
Dios te salve, ¡Reina y Madre! Reina y Madre ¡Candelaria!
Nuestro hermano: Manuel Pérez Sánchez
NTRA. SRA. DE LA CANDELARIA
(Saetas)
Tú estás llena, Madre mía,
de esa Gracia necesaria,
y el mismo cielo sabía
que Tú la ofreces el día
cuando sales, CANDELARIA.
De Plata va tu alegría
y Tu llanto va de azul,
sobre Tu pecho la Cruz
CANDELARIA, Madre mía,
cuando vas tras de Jesús.
Nuestro hermano: A. Fernández Montes
De su libro. Olivos y Azahares. 1982